
Hacemos vino desde 1999 de una forma concreta. No es la más rápida ni la más barata. Es la nuestra.
Bajamos los rendimientos, vendimiamos a mano y dejamos que la barrica haga su trabajo el tiempo que necesite. Aquí no se acelera nada para llegar antes a la estantería.
Lo somos desde el primer año, no desde que se puso de moda. Sin herbicidas y sin productos de origen animal. El suelo y quien se lo bebe lo agradecen.
Pago de los Balagueses tiene su propia denominación, la máxima categoría que puede alcanzar un viñedo en España. No lo rebajamos llamándolo “vino de la zona”. Lo tratamos por lo que es.
Sin inversores ni fondos. Los mismos que plantaron la viña son los que firman el vino y los que te abren la puerta cuando vienes a verla.
700 metros de altitud, suelo calizo y noches frescas. Nuestro trabajo es no estorbar: dejar que cada añada cuente lo que la tierra le permitió ese año.
Por eso abrimos la bodega todo el año. Camina la viña, prueba los vinos donde nacen y decide tú si tenemos razón.
“Vino con alma, respetando la tierra y a quien lo bebe.”